martes, 11 de noviembre de 2008

Las botellas de vino

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Hasta hace bien poco, lo más habitual era embotellar el vino en botellas de tres cuartos de litro. Ahora es muy frecuente encontrarnos con otras medidas en tiendas y restaurantes. Y cada una con su historia particular, color específico y nombre especial. Algunos hacen referencia a su lugar de origen, en España tenemos la jerezana, en Portugal la de Oporto, en Francia la de Provenza... y otras a la zona de difusión: Burdeos, Borgoña... Muchas de ellas son elegidas por pura estética, otras son tradicionales para un tipo de vino específico, en otras la forma es importante para el contenido y en algunos casos se eligen en función del mercado al que vaya destinado.

Las botellas más habituales se limitan a un pequeño número que responde a características peculiares en forma, color y altura. La más extendida es la Bordelesa, con su característica forma cilíndrica, alta y fondo cóncavo. Su nombre viene de Burdeos y los colores pueden ser muy variados (verdes, marrones, transparentes...) De la zona francesa de Borgoña es la llamada Borgoñona o borgoñesa, más ancha y con hombros menos pronunciados. De Francia también proviene la botella Champagne, típica de los vinos espumosos. Muy ancha, verde oscuro con fondo cóncavo y mayor grosor de vidrio para resistir la presión. La botella tipo Rhin, alta, delgada y sin hombros que casi siempre se utiliza para vinos blancos y rosados es de origen alsaciano-germano. Es España hemos dado nombre a la tradicional Jerezana, típica de los vinos andaluces. De cuello un poco más pronunciado que la bordelesa, de característico color oscuro y particular gollete.

Y si hablamos de tamaño, las dos más habituales y cada vez más vistas en restaurantes son la Mágnum, botella con capacidad para 1,5 litros y recomendables cuando queremos guardar un vino durante tiempo porque la evolución del vino es mucho más lenta. Y las botellas de 0,50 litros. Suelen ser tipo bordelesas y se emplean habitualmente para embotellar vinos dulces. Ahora muchas bodegas han apostado por esta opción para la venta en restaurantes cuando sólo se quiera, o pueda, tomar dos o tres copas de vino. C.Alcalá

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